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La posibilidad de deducción de gastos de automóviles en el IRPF

La posibilidad de deducción de gastos de automóviles en el IRPF

La deducción por gastos de automóviles afectos a la actividad empresarial del autónomo ha sido una constante fuente de controversia jurídica. Pero con la sentencia que vamos a analizar se ha arrojado un poco de luz a la cuestión.

Análisis de la sentencia del Tribunal Supremo 825/2019

La sentencia del Tribunal Supremo 825/2019 se dicta en nuestro ordenamiento jurídico con el fin de aclarar la deducción por gastos de automóviles según lo previsto en la normativa reguladora del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

La resolución del Alto Tribunal sienta unas bases o instrumentos interpretativos que permiten analizar este tipo de deducción en relación con los gastos de amortización de los vehículos y, con carácter general, de los gastos del coche que se dedica alternativamente a actividades económicas y privadas.

Aquí, en relación con el pronunciamiento de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo, podemos pensar que, igual que la ley del IVA (Ley 37/1992) establece en su artículo 95.2 la posibilidad de deducción del impuesto cuando se tienen automóviles afectos, también podremos deducirnos en el ámbito del IRPF en la cuantía del 50%.

Es decir, el texto literal de la ley del IVA establece que cuando se trata de vehículos automóviles [...], se presumirán afectados al desarrollo de la actividad empresarial profesional en la proporción del 50 por 100. Por tanto, esto puede llevarnos a pensar como contribuyentes que los gastos del vehículo que utilizamos con fines privativos se pueden deducir al mismo porcentaje.

Sin embargo, según se desprende de la reciente resolución del Supremo, esto no es así. Se debe a que los dos impuestos (es decir, el IRPF e IVA) son tributos independientes. Ello provoca que sus reglas no sean coincidentes por el hecho de que no se tratan en sus textos normativos de la misma forma los elementos patrimoniales cuyos gastos pueden ser objeto de deducción (el vehículo según la STS 825/2019).

En contra de los argumentos alegados por la parte representante del contribuyente afectado, el Alto Tribunal menciona el hecho de que cuando se trate de elementos patrimoniales que sirvan solo parcialmente al objeto de la actividad económica, la afectación se entenderá limitada a aquella parte de los mismos que realmente se utilice en la actividad de que se trate.

Es decir, entiende el Supremo que los vehículos (el coche y la moto) son objetos no divisibles y, por esta razón, no es aplicable el reglamento del IRPF donde se determina la excepción del usufructo auxiliar y no relevante para necesidades de índole privada.

Así, a modo de conclusión, podemos decirte que el hecho de la deducción de los gastos del automóvil no es un problema sino de prueba. Es decir, si pruebas el hecho de la afectación del vehículo a la actividad profesional de manera exclusiva, en el IRPF podrás deducirte todos los gastos que se relacionen con él.

Sin embargo, esta prueba resulta complicada de llevar a cabo, por lo que es conveniente que te pongas en contacto con buenos especialistas en la materia para poder beneficiarte de la deducción de gastos por automóviles.

Publicado el 18/09/2019 13:19